Sopa de Pescado navideña

La típica sopa de pescado que a todos nos gusta como primer plato en las Fiestas Navideñas y que nos prepara el estómago para lo que viene después, aunque es un poco laboriosa, el resultado merece la pena.

Ingredientes:

  • 750 g de mejillones
  • 350 g de almejas
  • 150 g de gambas
  • 150 g de rape
  • 150 g de mero
  • 1 y 1/2 litros de caldo o “fumet” de pescado
  • Una cebolla
  • una zanahoria
  • Un tomate rojo y maduro
  • Una patata mediana
  • Unas hebras de azafrán
  • Una cucharadita de pimentón
  • 8 rebanaditas de pan del día anterior
  • Aceite de oliva
  • sal
Preparación

Se limpian bien los mejillones y se abren, poniéndolos a cocer en una cacerola con dos vasos de agua. En el caso de las almejas, se ponen en agua fría con un chorrito de vinagre. Después, se pelan las gambas y se cortan en trozos el rape y el mero. En el caldo de pescado (o sino en la misma cantidad de agua) se meten las cáscaras de las gambas, las pieles y espinas de los pescados y el agua resultante de la cocción de los mejillones. Se cuece todo a fuego mediano durante unos 15 minutos. En una cazuela aparte, se ponen seis cucharadas de aceite de oliva, la cebolla cortada en trocitos muy pequeños, la zanahoria, limpia, raspada y cortada en daditos, el tomate pelado sin semillas y cortado en trocitos y la sal. Se sofríe todo a fuego muy suave durante unos 15 minutos aproximadamente. A continuación, se agrega la patata entera y pelada, el pimentón y el azafrán. Finalmente, se vierte sobre todo esto el caldo de pescado, previamente colado, y se deja cocer todo durante unos 20 minutos. Se retira la patata entera, se deshace con un tenedor y, a continuación, este puré se agrega de nuevo a la sopa. Después, añadimos las almejas totalmente limpias y aclaradas de su agua de remojo, los mejillones separados de sus conchas y cortados en trocitos, el pescado y las gambas. Se mantiene el hervor muy suave durante unos 10 minutos y removiendo de vez en cuando para que no se pegue. Una vez transcurrido este tiempo, probamos el punto de sal y, en caso necesario, se rectifica. Para finalizar, se fríen las rebanadas de pan en aceite de oliva muy caliente y, recién hechas, se colocan en el fondo de la sopera. Después, se vierte la sopa en este mismo recipiente y se sirve muy caliente. Otra posibilidad para presentarla a la hora de llevarla a la mesa es cortar las rebanadas de pan un poco más gruesas, tostarlas en la bandeja del horno y, recién sacadas, espolvorearlas con un picadillo de ajo y perejil. Finalmente y, para darles una mayor suavidad, se las riega con un chorrito de aceite de oliva.

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